Contrato de seguros

Un contrato de seguros es un acuerdo en el que participan dos partes: el asegurador y el tomador, ambos, tienen obligaciones y derechos que quedan estipulados en la celebración del convenio.

Al firmar el contrato, el asegurador se responsabiliza a reponer un bien perdido o a pagar la suma equivalente al daño. Mientras que el tomador, o contratante, se compromete a pagar una suma de dinero llamada prima; para contar con la protección del seguro mientras el contrato esté vigente.
 
El contrato de seguro sirve para que el tomador se proteja ante la posibilidad de tener que afrontar un perjuicio económico mayor, en caso de un siniestro. Cabe mencionar que el convenio de seguro es consensual, y que los derechos y obligaciones de cada una de las partes involucradas inician desde el momento en que se celebra el contrato, sin importar que la póliza de seguros no se encuentre en lista.
 
Existen diferentes partes que pueden jugar un papel importante dentro del contrato de un seguro, estas son:

Asegurador: es la empresa o sociedad que se va a encargar de ofrecer el servicio de seguridad y que tendrá que hacer la reposición de daños en caso de siniestro.

Tomador: es la persona física o moral que suele contratar el seguro y asume la responsabilidad de pagar el servicio.

Asegurado: Es el titular de la póliza de seguros, muchas veces también esta figura coincide con la del tomador.

Beneficiario: esta persona tiene un papel relevante ya que suele obtener el beneficio económico derivado de una pérdida.

Existen dos tipos de elementos inmiscuidos en la elaboración de un contrato de seguros, y estos pueden ser formales y reales; dentro de los formales encontramos: la proposición, la póliza, los datos del contratante y de la compañía de seguros, las firmas de ambos, entre otros. En los elementos reales podemos encontrar: el interés asegurable, el riesgo asegurable, la prima, la obligación del asegurador, etcétera.

Crédito: SiSeguros

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